Evolución y efectos de la industrialización

 

Fases del desarrollo industrial y tecnológico

Efectos de la industrialización

 

Fases del desarrollo industrial y tecnológico

Hubo dos grandes etapas (referidas a la Primera Revolución Industrial, desde el siglo XVIII hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial):

 

Primera fase (hasta 1860)

En esta fase se originan y extienden las bases sustanciales de la Revolución Industrial en relación con los avances tecnológicos.

Los principales protagonistas tecnológicos fueron la máquina de vapor, el ferrocarril, la expansión del telar industrial y el inicio de la industria siderometalúrgica. La materia prima clave será el carbón, y el núcleo geográfico donde se desarrolla con más dinamismo fue, desde Inglaterra, la fachada atlántica de la Europa continental.

La evolución de esta primera fase está planteada desde la industria ligera. La exportación de la manufactura se apoya principalmente en la pequeña y mediana empresa y en la ampliación de los circuitos mercantiles mundiales

 

Segunda fase (hasta 1914)

Esta segunda fase posibilita la expansión lógica de la tecnología vinculada a la ampliación del mercado mundial y el margen de beneficios industriales comerciales. El desarrollo industrial y la evolución tecnológica se interrelacionan y juntos ofrecen unos índices de producción centrados en la concentración empresarial.

El protagonista en esta etapa fue la industria pesada, que requiere unos índices de inversión muy superiores a los de la anterior etapa, y estimuló la aceleración económica de estas décadas.

La base tecnológica se fundamenta en la alta transformación del acero para usos que trascienden el simple marco del transporte. La industria pesada significa fabricar máquinas que a su vez fabrican más máquinas. Este tipo de industria impulsa el desarrollo de otras industrias de alta especialización tecnológica que culminarán, entre otros, a comienzos del siglo XX con la introducción del invento del motor de explosión basado en el petróleo, con el paso del telégrafo al teléfono o de la luz de gas a la luz eléctrica. La evolución tecnológica es en realidad una reacción en cadena que se establece desde la perspectiva del mercado-producto.

Los principales exponentes en esa fase fueron Alemania, Japón y Estados Unidos.

La evolución y los pasos dados en todo el proceso influirán decisivamente en el nuevo orden mundial y en una nueva concepción de la sociedad:

Se diferencian las metrópolis de las colonias. Esta fase coincide con el máximo desarrollo del colonialismo en el mundo. Las metrópolis también se diferenciarán entre sí:

Por último, se configuran nuevos espacios urbanos, y se diferencia la vida en la ciudad de la vida en los espacios rurales. El desarrollo tecnológico se acaba convirtiendo determinante de una sociedad urbana y de un nuevo concepto de ciudad en el que se expanden los viejos núcleos urbanos (Londres, París, Berlín), y se crean otros nuevos (cuenca del Ruhr, o costa Este de Estados Unidos).

 

Efectos del la industrialización

La industrialización marcó un cambio de época, el más importante desde la invención de la agricultura en el Neolítico, y se puede observar en las siguientes transformaciones:

1. La población mundial se duplicó entre 1800 y 1914 debido a la mejor alimentación y al brusco descenso de la mortalidad infantil. La extensión de las prácticas higiénicas en la población, y los descubrimientos médicos en el campo de la vacunación fueron los dos factores que más influyeron en el descenso de la mortalidad.

2. La población rural disminuyó, pero no se produjo falta de mano de obra al introducir la mecanización en el campo, nuevos abonos, e inversones en obras (canales, acequias, embalses) que permitieron mantener e incluso mejorar la alimentación mundial.

3. El desarrollo de la producción industrial fue de tal magnitud que la renta del sector secundario de los países más avanzados superó a la del primario antes de fin de siglo. El consumo de energía pasó de 1,6 millones de caballos en 1840 a 66,1 millones en 1895 (aumento de casi un 4.000%).

4. Los beneficios de la industrialización hicieron que todas las empresas y países compitieran por aumentar los recursos destinados a la inversión.

5. La renta nacional de los países industrializados experimentó un crecimiento continuado.

6. Se produjo un enorme desarrollo del comercio y las comunicaciones, creándose mercados nuevos y tendiendo a la integración económica de todo el planeta.

7. El mundo se dividió en dos bloques: países desarrollados, y países subdesarrolados, cuyas diferencias se mantienen en la actualidad.

 

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