Evolución política de los reinos (1076-1479)

 

Cronogramas

 

La peste negra (a partir de 1348)

La peste negra fue una devastadora epidemia que asoló Europa en el siglo XIV y que según se estima, mató a cerca de un tercio de la población del continente. La mayor parte de los científicos cree que la peste negra fue un brote de peste bubónica, una terrible enfermedad que se ha extendido en forma de pandemia varias veces a lo largo de la historia. La peste es causada por la bacteria yersinia pestis que se contagia por las pulgas con la ayuda de la rata negra (Rattus rattus), que hoy conocemos como rata de campo.

Es una enfermedad que afecta a las vías respiratorias y que en su rápido curso provoca úlceras malolientes (las bubas) en la piel en 2 ó 4 días. Inmediatamente, degenera en una septicemia, y el enfermo muere. Aún hoy en día no existe una vacuna para la enfermedad, y el tratamiento se limita al uso de antibióticos que deben ser administrados para que sean efectivos al primer síntoma.

A mediados del siglo XIV los reinos peninsulares se encontraban en crisis. La aparición de la epidemia provocó un descenso de la producción agrícola y artesana que se tradujo en una subida de precios. Muchos nobles se arruinaron y los campesinos que tenían se quedaron sin trabajo se convirtieron en bandoleros y salteadores.

Pedro I el Cruel trata de hacer frente a esta situación dictando duras normas contra el bandolerismo y la subida de precios (Cortes de Valladolid en 1351).

En el terreno demográfico es donde la peste más se hizo notar. Afectó más a las zonas litorales que a las interiores, y se propagaba con más rapidez en las ciudades. También afectó más a las capas populares de la población, aunque el mismo rey Alfonso XI murió de la enfermedad. Grandes áreas del interior quedaron despobladas, decenas de localidades dejaron de existir, al tiempo que se acentúa la migración del campo a la ciudad.

En Aragón la incidencia fue mayor, al encontrarse en el siglo XIV en plena expansión marítima, lo que la hizo estar más en contacto con pueblos y lugares más afectados por la enfermedad. Partió de Barcelona a Lérida y Huesca, donde apareció en septiembre de 1348. Meses después llega a Zaragoza donde estaba reunido el rey Pedro IV con las Cortes de Aragón. Simultáneamente la peste se propaga de Valencia a Teruel, y de allí pasa a Navarra. Teruel pierde un 37% de la población, la plana de Vic pasa de 16.500 habitantes a 5.500, y la isla de Palma pierde a un 24% de los residentes de las ciudades.

 

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