Principio de siglo en los Balcanes
Los levantamientos de los Estados sometidos a Turquía desembocan en la guerra serbio-turca (1875-1876). Turquía se niega a realizar reformas internas. Rusia, tras llegar a un acuerdo con Austria sobre la liberalización de los cristianos de los Balcanes, inicia la guerra contra Turquía (1877-1878), cuyo final supone la creación del principado de Bulgaria.

Campo de batalla cerca de Shipka, en el centro de la actual Bulgaria
Con el Congreso de Berlín (verano de 1878), Rumanúa, Serbia y Montenegro obtienen la independencia. Bulgaria continúa como principado autónomo tributario, pero pierde Macedonia, que pasa a Turquía, y la Rumelia Oriental, que obtiene autonomía administrativa. Besarabia y parte de Armenia pasan a Rusia, mientras Inglaterra obtiene Chipre y Austria el derecho de administrar Bosnia y Herzegovina.

Mapa de la época que refleja el nuevo orden en los Balcanes después del Congreso de Berlín de 1878
A partir de este momento:
En Bulgaria, los artesanos, guerrilleros y sacerdotes apoyados por Rusia luchan contra el dominio turco y la tutela de la Iglesia griega ortodoxa. Desde 1875 existe un gobierno prorruso controlado por Alejandro de Battenberg. En 1885 Rusia se anexiona Rumelia, lo que origina un distanciamiento de Bulgaria con respecto a Rusia. El expansionismo búlgaro se manifestará a comienzos de siglo en las guerras contra Serbia (1913) y en su alineamiento con los imperios centrales en la Primera Guerra Mundial.
En Grecia abdica el rey Otón I en 1862, y le sucede Jorge I (hijo del rey de Dinamarca), elegido "rey de los helenos" por la Asamblea Nacional a propuesta británica. Inglaterra cede a Grecia las Islas Jónicas. En 1866 fracasa una insurrección en Creta y más tarde, en 1881, Grecia se anexiona Tesalia y se producen una serie de tensiones con Bulgaria a cuenta de Macedonia. En 1897 se produce la guerra greco-turca a consecuencia de una segunda insurrección en Creta. Gracias a la mediación de las grandes potencias, Creta obtiene autonomía política, pero permanece bajo el dominio turco. En 1905 Venizelos, jefe del movimiento nacionalista Enosis (unión de todos los griegos como primer fin antes que el desarrollo económico), proclama la anexión de Creta, que finalmente se integra en Grecia en 1908. Tras la Primera Guerra Mundial Grecia obtiene Tracia y Esmirna a costa de Turquía, al tiempo que Venizelos inicia la reforma agraria. El periodo de entreguerras será convulso para Grecia:
En 1924 se proclama la República.
En 1936 se produce un golpe de estado por parte de Metexas, que instaura un régimen fascista.

Eleftherios Venizelos, primer ministro de Grecia en varias ocasiones entre 1910 y 1933
Rumanía nace en 1858 con la unión de los principados de Moldavia y Valaquia. En 1861 se produce la proclamación del Estado de Rumanía y lo preside el moldavo Cuza. Se nacionalizan los bienes de la Iglesia, se produce la liberalización del campesinado así como una serie de importantes reformas jurídicas. Pero un golpe de estado derriba a Cuza y pone al frente del poder a Carlos I por mediación de Napoleón III. A partir de ese momento se organiza el ejército según el modelo prusiano, se construyen redes ferroviarias, se reforma la enseñanza y se pone en marcha la explotación de los yacimientos petrolíferos sel subsuelo a merced de poderosos consorcios anglofranceses. En 1887 ingresa en la Triple Alianza junto a Alemania, Italia y Austria, contra Francia.
En Serbia se produce un importante aumento de la población a finales del siglo XIX lo que obliga a la parcelación de las tierras, causando la ruina de los campesinos y la desaparición del modelo patriarcal de familia. Entre 1860 y 1868 surge un movimiento nacionalista cuyo fin es unir a todos los eslavos del sur, liderado por Miguel Obrenovich. En esos años (1862) se retiran las tropas turcas. Pocos años después, entre 1868 y 1889 se instala el gobierno autocrático de Milán Obrenovitch a pesar de la instauración de una constitución de corte liberal en 1869. Se estrechan relaciones con Austria, a lo que se opone el partido radical liderado por Nicola Pasic. En 1882 se proclama el reino Serbio. Tras el asesinato del rey Alejandro I, hijo de Milan a manos de oficiales nacionalistas (la "Mano Negra"), aumenta la influencia del movimiento sureslavo (el yugoeslavismo).

Pedro I de Serbia
Bajo Pedro I Karageorgevith (1903-1918) gobierna el partido radical con Pasic como primer ministro. A su política antiaustriaca Viena responde en 1906 interrumpiendo la importación de ganado (lo que constituía el 83% de las exportaciones serbias). La "guerra de los cerdos" se resuleve con la entrada de capital francés que servirá para crear una industria nacional para la transformación de los productos agrícolas.