La crisis balcánica (1906-1913)
Tras los conflictos del final del siglo XIX el Imperio Otomano acentúa su decadencia que ahora es amenazado por las ambiciones nacionalistas de los nuevos estados. Las marcadas diferencias de religión, cultura y tradición, el problema de las minorías nacionales y el movimiento irredentista determinan un continuo estado de agitación en los Balcanes, conviritiendo a esta península en el lugar más convulso del mundo de la época. Las grandes potencias intervienen directa (Imperio Austro-Húngaro, Italia, Rusia), o indirectamente (Alemania, Francia, Gran Bretaña).
El punto de partida para explicar la crisis balcánica se basa en dos circunstancias:
En el anacrónico, teocrático y decadente Imperio Otomano. A comienzos de siglo se desarrolla un importantítimo movimiento nacionalista de renovación, el de los Jóvenes Turcos. Fue liderado por Mustafá Kemal Atatürk (Mustafá el Perfecto Padre de los Turcos), que logró después de la desaparición del Imperio una radical modernización del país acercándolo a Occidente. Fue un proceso que incluyó reformas tales como el cambio de alfabeto, emancipación de la mujer, prohibición de las madrasas y símbolos islámicos (el velo de las mujeres), fundación de escuelas de Bellas Artes (antes proscritas por la prohibición islámica de representar la figura humana), etc.
Atatürk dirigiéndose a la Asamblea Nacional
En 1908 Austria se anexiona Bosnia lo que unido a la cuestión de los Estrechos (dirimir quién dominará los estrechos de Dardanelos y el Bósforo), va a reactivar el nacionalismo Serbio, que ve frustrado su intento de crear la Gran Serbia.

En el control de los dos estrechos que separan la actual Turquía Europea de la Asiática, Rusia tropieza con la oposición británica, y se alineará con Serbia, que sin embargo la apoyará en la cuestión Bosnia. Sin embargo, aconsejada por Alemania, retirará finalmente su apoyo a Serbia.
Turquía se retira del sajanato de Novi-Pazar a cambio de una indemnización financiera, lo cual vuelve a favorecer nuevamente a Austria, que a partir de ahora será el único aliado seguro de Alemania, a pesar de las crecientes tensiones balcánicas.
Esta situación de inestabilidad se agudizará con las crisis balcánicas.
La Primera Crisis Balcánica tiene lugar en 1912. Se crea la primera Liga Balcánica formada por Serbia y Bulgaria por mediación rusa, a la que se incorporarán Montenegro y Grecia. La liga se opone a Austria en caso de repartirse los despojos turcos en Europa, y además se enfrenta a Turquía a quien vencen y obligan a retirarse de Europa excepto un pequeño reducto que actualmente conserva.

Mapa de los Balcanes al finalizar la primera crisis balcánica. Bulgaria aún conserva parte de Macedonia y la Dobrudja y el Imperio Otomano se está desintegrando en Europa
La Segunda Guerra Balcánica sucede en 1913, esta vez entre los miembros de la Liga por hacerse con la mejor parte de los restos del Imperio Otomano. Bulgaria aumenta sus pretensiones y ataca a Serbia. Los demás miembros de la Liga apoyan a Serbia, y Austria es favorable a apoyar a Bulgaria, pero finalmente es evitado por Alemania e Italia, aunque dificulta enormemente sus relaciones por Rumanía. En agosto de 1913 se firma la Paz de Bucarest mediante la cual Bulgaria pierde Macedonia y Dobrudja; Creta pasa definitivamente a Grecia y Albania se convierte en un principado autónomo.
Las crisis balcánicas trajeron consigo una serie de consecuencias:
1. Serbia se engrandece, lo que provoca el bloqueo de la expansión austro-húngara en la ruta hacia Salónica. La enemistad entre ambos estados se recrudece.
2. Paradójicamente, Serbia no obtiene ninguna salida al mar, obstaculizada precisamente por Austria debido al control que ejerce en Bosnia. En Bosnia se creará una sociedad secreta en 1911 liderada por el coronel Dimitrievich, a la que pertenecerá Gavrilo Prinzip, el célebre estudiante bosnio que con el atentado de Sarajevo prenderá la mecha para el inicio de la Primera Guerra Mundial.
3. La cuestión albanesa enemista a Austria e Italia, pues ambos tienes aspiraciones territoriales sobre el principado.
4. Rusia teme una posible derrota de Serbia frente a Austria, ya que puede poner en peligro su posición y prestigio en la región. Siempre ha sido defensora del paneslavismo, posición que escondía sus afanes expansionistas por los Balcanes. Por este motivo, tras el ultimátum que Austria lanza a Serbia días después del atentado de Sarajevo (28 de junio de 1914), Rusia moviliza todas sus tropas, y con ello comienza la Primera Guerra Mundial