En España el fenómeno del turismo es de capital importancia, tanto para la economía, como para la marcha de la sociedad. Es el segundo país, por detrás de Francia, en cuanto a número de turistas recibidos, y también el segundo país, por detrás de Estados Unidos, en cuanto a los ingresos percibidos.
El fenómeno del turismo comenzó a ser muy importante en España en los años 60. El modelo que se seguía en estos años es de un turismo de playa, en el cual el litoral mediterráneo y los dos Archipiélagos eran las principales zonas de atracción. Era un turismo fuertemente estacional, excepto el de las Islas Canarias, que recibía turistas durante todo el año.
Desde los años 90 el concepto del turismo ha comenzado a cambiar de manera sensible:
- Han surgido nuevas ofertas y formas de turismo (turismo de aventura, turismo deportivo, turismo rural, turismo de negocios), atendiendo a la creciente demanda.
- El turismo ha dejado de ser estacional, y se produce en cualquier época del año, aunque aún se concentra en el verano y en otras fechas señaladas: Semana Santa, puentes, Navidades,...
- Se han creado nuevas infraestructuras que han creado nuevas formas de turismo (parques acuáticos, palacios de congresos, ferias de muestras) y han llevado el turismo a lugares donde antes no se producía gracias al desarrollo de los medios de transporte, y la ampliación y mejora de la red de carreteras.
- Se ha fomentado el interés por las manifestaciones de cultura (museos, centros históricos de las ciudades), que extendido el turismo al interior del país.”
En este gráfico podemos ver los miles de visitantes que han entrado en España a lo largo de 2006, según el Instituto Nacional de Estadística. Aquí se contabilizan todas las entradas, incluso las que no son turísticas. Según esto, el año 2006 visitaron España más de 96 millones de personas, muy repartidas en todos los meses, pero mostrando aún una clara predominancia de los meses de verano.