Tasas para el estudio de la población

 

La población puede estudiarse atendiendo a una serie de índices y tasas, que además permiten clasificar a esa población dentro de un grupo específico, por ejemplo, dentro del modelo demográfico moderno o de transición, perteneciente a un país joven o viejo, con una esperanza de vida propia de un país desarrollado, o subdesarrollado, etcétera. Los valores de esas tasas e índices de la población española son los siguientes:

En este gráfico podemos ver la evolución en España de la tasa de natalidad (número de nacidos por 1.000 habitantes) y la tasa de mortalidad (número de defunciones por 1.000 habitantes) desde 1900 hasta la actualidad. El crecimiento natural o vegetativo es la diferencia entre la tasa de natalidad y la tasa de mortalidad, y también puede expresarse en términos absolutos. En España, el crecimiento natural ha sido negativo en dos ocasiones: en 1918, debido al brote epidémico de la gripe española, y en el periodo 1936-1939, con ocasión de la Guerra Civil. Recientemente las dos tasas han estado muy próximas entre sí, siendo el crecimiento natural muy pequeño desde los años 90 del siglo pasado.

 

En este gráfico aparece conjuntamente la evolución de la tasa de mortalidad infantil y la esperanza de vida a lo largo del pasado siglo XX. Actualmente España presenta la mayor esperanza de vida para la mujer de la Unión Europea (83,2 años), y una de las mayores para el hombre (76,32 años). Conjuntamente la esperanza de vida para la población española es de casi 80 años. Por otro lado, la tasa de mortalidad infantil es de las más bajas del mundo, cifrándose en 3,97 muertes por cada 1.000 nacimientos. Estos datos en conjunto determinan que España se encuentra dentro de los países desarrollados con una atención hospitalaria completamente extendida en la población y recursos suficientes para sostenerla.

Otro de los índices para el estudio de la población es la tasa de fecundidad, que se refiere al número de nacimientos que se producen en un año por cada 1.000 mujeres en edad de procrear, estableciéndose esta edad entre los 15 y 49 años. En España esta cifra es actualmente de 1,28 nacimientos por mujer, una cifra ligeramente superior a la de años anteriores, que sin embargo sigue siendo la más baja de la Unión Europea. Un índice parecido al anterior es la tasa de fecundidad sintética, que determina el número medio de hijos por mujer. En España, esta cifra es de 1,32 hijos por mujer. Es una cifra muy inferior a la necesaria para garantizar el reemplazo generacional, que es de 2,1 hijos por mujer.

En términos absolutos, el número de nacimientos y defunciones entre 2000 y 2005 en España, han sido los siguientes:

Año

Nacimientos

Defunciones

Crecimiento natural

2000

397.632

360.391

31.241

2001

406.380

360.131

46.249

2002

418.846

368.618

50.228

2003

441.881

384.828

57.053

2004

454.591

371.934

82.657

2005

466.371

387.355

79.016

 

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